Déficit habitacional en Región de Valparaíso: 84.658 familias necesitan una vivienda
La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) dio a conocer esta mañana los resultados del estudio “Balance de Vivienda 2025: Evolución y análisis del déficit habitacional en Chile”, elaborado en base a los datos de la encuesta Casen 2024, y que actualiza la magnitud y composición del déficit habitacional en el país.
En la Región de Valparaíso, el informe identifica 84.658 familias en déficit habitacional, lo que representa la mayor cifra fuera de la Región Metropolitana. En comparación con el Balance anterior (2023), la región muestra una disminución de 14%, aunque el desafío se mantiene en un nivel de alta urgencia social.
QUÉ EXPLICA EL DÉFICIT REGIONAL
El diagnóstico regional evidencia una composición particularmente exigente para la política pública y la gestión urbana:
47% corresponde a vivienda irrecuperable (deterioro y condiciones que requieren mejoramiento profundo, regeneración o reemplazo).
44% se asocia a allegamiento por ingresos (incapacidad financiera), reflejando restricciones de acceso a arriendo o compra formal.
9% corresponde a allegamiento hacinado.
Al respecto, Fernando Bustamante, presidente de CChC Valparaíso, explicó que “en la Región de Valparaíso tenemos un desafío habitacional de gran escala: 84.658 familias siguen sin una vivienda. La buena noticia es que respecto del Balance anterior hay una baja de 14%, lo que muestra que cuando se coordinan esfuerzos se avanza”
“El diagnóstico regional es muy claro: el déficit se explica principalmente por vivienda irrecuperable (47%) y por allegamiento por ingresos (44%). Es decir, aquí se combinan dos urgencias: recuperar barrios y mejorar el stock deteriorado, y, al mismo tiempo, mejorar el acceso para que más familias puedan llegar a una vivienda formal”.
Fernando Bustamante agregó que para acelerar soluciones en la región se requiere una agenda pro-crecimiento y pro-vivienda, articulada entre sector público, privado y comunidades:
“Como CChC Valparaíso proponemos una agenda regional: acelerar proyectos y permisos, impulsar programas de mejoramiento y regeneración, y medidas concretas para facilitar el acceso y el arriendo formal. Tenemos una oportunidad real de acelerar, y queremos empujar esa coordinación con sentido de urgencia y resultados”.